Idea
Nuestra experiencia en Cuba demostró que las impresiones más cálidas y memorables que se llevan los turistas provienen del formato “paladar”: un restaurante privado y familiar que ofrece cocina casera. Nos enamoramos de esta atmósfera y la llevamos a Uzbekistán, reinterpretándola a nuestra manera: la calidez de un espacio íntimo, un servicio atento y una cocina fusión que combina lo mejor de la gastronomía uzbeka, europea y un toque de sabores latinoamericanos.









